Descubre
si estás preparado para renunciar a tu trabajo actual y dar el salto para convertirte en tu propio jefe.
Renunciar
a la seguridad de un trabajo de tiempo completo para iniciar un negocio es una decisión riesgosa y hasta cierto punto,
muy estresante. “La principal razón por la que la gente no renuncia es por el
miedo a lo incierto. No saben qué pasará y no quieren sacrificar la seguridad
que tienen”, dice Sean Ogle, quien dejó su trabajo para vivir en Tailandia y
dirigir una firma de consultoría Web.
Por: Alina Dizik
¿Cómo
puedes saber que es el momento ideal para dar el salto? Éstas son las 10
preguntas que debes hacerte antes de renunciar para emprender:
1. ¿Eres miserable en tu trabajo actual?
Muchas
personas creen que quieren ser emprendedores simplemente porque odian sus
trabajos actuales. Desarrollar un Plan de negocios puede ayudarte a evitar
tomar decisiones impulsivas. Además de querer renunciar, debes tener una idea
de negocio viable y un plan de marketing y de operaciones. En lo que trabajas
en tu plan, conserva tu trabajo y los ingresos el mayor tiempo posible.
2. ¿Cómo será tu nueva rutina diaria?
Tener
libertad instantánea puede ser peligroso. Ogle recomienda crear un calendario a
seguir, al igual que lo haces en un empleo. Cuando eres libre de elegir qué
hacer con tu tiempo existe el riesgo de que dejes todo para después y que no
termines tus tareas. A una semana de renunciar a su trabajo, Ogle empezó a ir
al gimnasio en el mismo horario que antes, y trabajaba el mismo tiempo que en
su antiguo empleo.
3. ¿Cómo obtendrás dinero para mantener
tu negocio?
La
falta de capital es uno de los principales problemas al emprender. Por eso es esencial que hagas proyecciones realistas
como parte de tu Plan de negocios antes de decidir si puedes o no solventar tus
gastos.
Es
probable que tu negocio no sea rentable los primeros tres o cinco años, por lo
que debes ser realista al definir cuánto tiempo puedes mantenerte
financieramente. Anticiparte a tus necesidades financieras te permitirá enfocar
tu energía en construir tu negocio y no en preocuparte sobre cómo pagarás las
cuentas.
4. ¿Has considerado posibles costos
imprevistos?
Cuando
Jody Dyer lanzó Blackbird Tees, una tienda de ropa, se sorprendió de la
cantidad de gastos que no había anticipado en su Plan de negocios. “Gastamos
cientos de dólares experimentando con diferentes telas y tintas, destruyendo
camisetas y haciendo elecciones incorrectas de color”, afirma Dyer, quien vende
sus productos en Etsy. “En aquel entonces, esos errores nos estaban amputando
financieramente”. En lugar de abandonar el negocio, Dyer regresó a ser
freelance de medio tiempo para complementar los ingresos.
5. ¿Estás dispuesto a tomar múltiples
roles?
Iniciar
un negocio significa que debes usar muchos sombreros. “Un día eres el encargado
de la tecnología, otro eres vendedor, otro limpias”, dice Shobha Tummala,
fundadora de una cadena de belleza del mismo nombre, con sede en Nueva York.
Por eso, antes de dejar tu empleo, debes decidir si estarás feliz haciendo las
numerosas funciones que requiere un nuevo negocio.
6. ¿Cuáles son tus fortalezas y
debilidades?
Mientras
consideras los múltiples roles, sé honesto contigo mismo sobre aquello que
haces bien y aquello que debes mejorar, aconseja Tummala. Quizás necesites
impulsar tus conocimientos de finanzas o de programación, o buscar a un socio
que te complemente. Si no tienes forma de superar tu debilidad, tal vez te
convenga conservar tu empleo hasta que lo consigas.
7. ¿Quiénes serán tus competidores y
clientes?
Aunque
es posible que no puedas validar completamente el mercado potencial para tu
concepto de negocio, al menos debes entender quiénes serán tus clientes y qué
tipo de competencia tendrás. Si no estás seguro, considera atender tu idea a
medio tiempo y probarla con un ‘lanzamiento suave’ antes de invertirle
demasiado tiempo y dinero.
8. ¿Cuentas con apoyo?
Para
facilitarte esta transición, comparte tus planes de emprendedor con los
miembros de tu familia y amigos para ver si te apoyarán en las dificultades de emprender. Sé muy explícito con los
riesgos, ya que cuando una persona emprende, todos en la familia son afectados.
9. ¿Tienes una opción de backup?
Desarrollar
un plan B antes de emprender te
ayudará a evitar quedar expuesto si fracasas. Piensa si hay algo que puedas
hacer a medio tiempo en caso de necesitar generar dinero de otras fuentes o si,
por el otro lado, debas buscar otro empleo de tiempo completo si tu idea no
funciona. Para mantener abiertas tus opciones, mantente en contacto con
reclutadores, jefes anteriores y contactos de networking.
10. ¿Cómo evitarás las asperezas?
Si
decides renunciar, recuerda que tu ex jefe te puede ser de ayuda para lanzar tu
nuevo negocio. En lugar de renunciar
abruptamente, piensa cómo puedes hacerlo para salir bien parado. Dile con
anterioridad que piensas renunciar y sé abierto con tus planes como emprendedor
a futuro. “Generalmente las empresas lo entienden y ofrecen ayuda de ser
posible”, afirma Ogle. Tus jefes pueden ayudarte dándote un horario flexible o
algún consejo.