Siempre
que veo deporte me gusta fijarme en lo que de su práctica uno puede aplicar en
el día a día en la empresa. Cuando se tiene la oportunidad de poder contemplar
a los mejores de una especialidad, son muchas las enseñanzas que se pueden
aprender, para luego integrarlas en nuestra manera de trabajar.
1.
La imaginación es un recurso que no se
puede olvidar: dicen que uno de los mayores hándicaps de la selección en
esta Eurocopa es que no dispone de un 9 claro. Pero hay otros recursos y eso lo
sabe el entrenador, Vicente del Bosque, quien ha usado la imaginación para
buscar nuevas opciones que permitan suplir esa carencia. En la empresa, parece
que a veces se nos olvida usar la imaginación y buscar los caminos que la innovación abre a los emprendedores.
2.
La experiencia de Xabi Alonso es un
grado y la juventud de Jordi Alba es una bendición: combinar experiencia y
juventud en un equipo de trabajo incrementa las probabilidades de lograr el éxito empresarial. El ímpetu y el
empuje de los más jóvenes, apoyado en los pilares de la experiencia, pueden
llevar a las cotas más lejanas a cualquier proyecto empresarial.
3.
Nadie es imprescindible en un equipo:
la baja de David Villa fue muy cuestionada, aunque el propio jugador se
autodescartó por no haber superado a tiempo la lesión que le apartó de la
práctica del fútbol en los últimos meses. Incluso habiendo cubierto ese puesto
con jugadores que no están a su mejor nivel, la selección puede ganar o perder
sin notar la ausencia de este jugador. En un proyecto empresarial, sucede lo
mismo, el éxito o el fracaso no
dependen de una persona, aunque a veces cueste asumirlo, sino de hacer bien el
trabajo.
4.
Si las cosas no salen a la primera, hay
que seguir intentándolo: la selección española tuvo un debut algo
complicado, en un partido inicial en el que fue perdiendo ante Italia y que
hizo saltar las alarmas. Tras remontar y lograr el empate, luego encadenó dos
victorias consecutivas que le llevaron a ser primero de grupo y le dejan con
opciones de lograr todo. La clave está en ver las cosas siempre con una
perspectiva global y ser conscientes de que el resultado de un proyecto se debe
evaluar cuando se acaba.
5.
Hay que ser muy paciente: en
cualquier empresa que se afronte, la paciencia es fundamental. Saber esperar al
momento adecuado para hacer cada tarea, saber cuando hay que moverse o estar
quieto. No solo saber serlo, sino que además lo parezca y que nadie pueda decir
o pensar lo contrario.
6.
Hay que jugar “con lo que hay”: no
se puede pretender disponer de los mejores recursos, no se puede esperar a que
lleguen refuerzos, ni esperar a estar en el mejor momento. Los emprendedores deben sacar el McGiver
que llevan dentro para apañárselas como puedan y sacar el trabajo adelante.
7.
Es muy importante marcar el ritmo:
siempre que se pueda, se debe tratar de fijar el ritmo de un proyecto. La
selección toca el balón marcando la pauta al equipo contrario, el cual corre
detrás del balón mientras la Roja busca el mejor momento para atacar. En la
empresa, con los clientes y proveedores, es igual de importante tener capacidad
para saber marcar el ritmo de cualquier operación. Las probabilidades de éxito aumentan.
Conclusiones
Ser
conscientes de que en la vida nunca se dejan de aprender cosas nuevas es una
actitud que siempre da buenos resultados. En cualquier lugar se puede encontrar
la clave para hacer las cosas de otra manera y obtener mejores resultados, solo
hay que estar atento y tener inquietud, así como ganas de seguir peleando
independientemente de la edad.
El
deporte, como ya dije en más de una ocasión, es uno de mis lugares favoritos
para encontrar lecciones que aplicar en otros planos de la vida, sobre todo en
la profesional. El trabajo en equipo, la alta competencia entre diferentes
bandos, lleva a una innovación
permanente que hace que los equipos evolucionen, apareciendo constantemente
nuevas maneras de hacer las cosas.
Fuente: Blog de Sage



Hombre! tienen una motivación de 6 cifras y 5 ceros a corto plazo y de 7 cifras y 6 ceros a medio. Te falta un punto 8 que no puedes obviar, e incluso fallando ellos, ¿te crees que pierden?, así, lanzarse a cualquier ruedo del emprendurismo es pan comido, aunque al final del partido tengas que sonreirle a Sara Carbonero.
ResponderEliminar