Una Guía para que tus metas sean
solventes financieramente
1. Analiza que es lo que quieres y que
es lo que tienes
Para
ello, haz una lista de todas tus objetivos en esta vida, todo, no dejes nada
afuera, por ejemplo: aprender algún idioma, tener un buen trabajo, tener
familia, tener hijos...
2. Prioriza
Una
vez hecha la lista anterior, nos toca la hora de establecer prioridades: Para
ello, ordena tus proyectos del más al menos importante. Por el momento no te
fijes en cuánto costaría cada uno ni cuánto tiempo te llevaría concretarlo.
3. Identifica tu punto de partida
Para
tal cometido, realiza un balance general de tus finanzas. Una manera de conocer
el estado que guarda tu bolsillo, es respondiendo las siguientes preguntas:
•
¿Cuánto llegaste a ganar exactamente el año pasado?
•
¿Cuánto llegaste a percibir exactamente cada mes?
•
En el caso que tus ingresos no son fijos, calcula qué monto recibes
mensualmente y si es posible, identifica cuáles son los peores y los mejores
meses del año.
•
Calcula que tipo de porcentaje de tu salario destinas a gastos básicos, por
ejemplo: comida, vivienda, renta, colegiatura, servicios de salud, etc.
•
¿Cuánto debes exactamente? Incluye la tarjeta de crédito, el financiamiento del
auto, la hipoteca y otras deudas.
•
¿En cuánto tiempo terminarás de pagar esos compromisos? y ¿a qué edad podrás
retirarte del trabajo?
4. Llego la hora del presupuesto
Armar
un presupuesto y reduce gastos innecesarios: redacta una lista de todos tus
ingresos, resta los gastos del mes y elimina todos los rubros que no sean
prioritarios para mantener tu estilo de vida o mejorar tu desarrollo personal o
familiar.
Es
necesario dejar de comprar revistas, refrescos, golosinas, garnachas, antojos
en el ambulantaje y café de maquina; así como ahorrar gasolina, comisiones por
pago tardío, intereses moratorios y todo lo que cause un pago que puedas
evitar.
5. La capacidad de Ahorro
Definir
tu capacidad de ahorro, lo cual será la base de tu plan financiero. Supongamos
que después de hacer tu presupuesto, te das cuenta de que puedes ahorrar 800
pesos al mes.
Eso
significa que, en números redondos, estás en posibilidad de guardar o invertir
nueve mil 600 al año, sin contar las cantidades adicionales por concepto de
aguinaldo, bonos de productividad u otras prestaciones.
6. Metas
De
acuerdo al punto anterior, fijar tus metas: estas últimas se distinguen de las
simples intenciones y de los propósitos porque son realistas, específicas e
incluyen un plazo determinado.
Define
cuánto dinero necesitas, en qué tiempo podrás cumplirlas y cómo las pagarás.



No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada