Las empresas familiares suelen verse
empañadas por los conflictos entre sus miembros, el 70 por ciento de
ellas fracasa luego de intentar trascender a la tercera generación.
Santiago Dodero director ejecutivo del Instituto de la Empresa
Familiar de Aden Business School, nos comenta sobre lo que sucede en
este ámbito y algunos consejos para romper la maldición del “padre
noble, hijo rico y nieto pobre”.
Por Autor Luis Lima Sanchinelli
¿Cuáles son los principales retos que
debe enfrentar una empresa familiar?
– El principal reto es conseguir
transferir a los hijos el emprendimiento exitoso de la empresa que
con tanto esfuerzo ha logrado su fundador y que pueda perdurar de
generación en generación.
¿Es en el cambio generacional donde se
da la mayoría de fracasos?
– Sí, las estadísticas demuestran
que cuando las empresas quedan en manos de los hijos después de la
segunda generación, el 70 por ciento de las empresas familiares
desaparecen y no por cuestiones de mercado si no por los conflictos
familiares.
¿Qué hacer para que las empresas
trasciendan de la segunda o tercera generación?
– Es difícil que pasen a la tercera
generación, conocemos muy pocas empresas que lleguen allí porque la
mayoría se ha quedado en el camino. Por ejemplo, las políticas
deberían priorizar antes de salir a buscar inversiones fuera, que
estas empresas puedan transferir exitosamente la gestión y la
propiedad de empresas a sus hijos sin que caigan en la trampa de los
conflictos.
¿Cuál es el principal papel del
fundador?
– Hay que respetar al fundador, es él
quien debe trabajar con sus hijos antes de que estos empiecen a
trabajar con él, ese es el principal desafío. Porque los hijos
apenas entran ya quieren hacer cambios, pero hay que respectar el
sacrificio y la pasión que el fundador puso en la empresa.
En cuánto al gobierno corporativo,
¿cómo tendría que estar conformado?
– El gobierno corporativo es la
cabeza de la empresa, para que esté bien gestionada es importante
que la familia incorpore a profesionales de afuera de su núcleo
familiar. Esto es porque las familias suelen ser muy cerradas y
cuando buscan a otros se apoyan en amigos.
¿Cuál es la principal fortaleza de
las familias dentro de la empresa?
– Las familias son muy buenas en
producción, en temas comerciales, definitivamente es lo más fuerte
de ellos, pero la gestión de administración no; es decir, generar
información para la toma de decisiones y esto sucede porque
priorizan en poner personas de confianza en puestos como ventas,
tesorería, finanzas. Cuando lo correcto es invertir en sistemas de
gestión que requiere de personas preparadas.
¿Es sano buscar socios externos para
una empresa familiar?
– Más que sano, depende de los
objetivos de la familia propietaria en la etapa del fundador. Porque
desde el inicio estos están acostumbrados a tomar decisiones sin
consultar a nadie ni a rendir informes, cuando el socio externo es lo
primero que le pedirá, ¿qué le rinda cuentas de la situación
financiera de la empresa? Entonces, se podría hacer, pero habría
que preparar al fundador ya que a lo mejor nunca trabajó así.
Fuente: elperiodico.com.gt



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