¿Qué pasaría si te digo que tengo el
antídoto al principal miedo que enfrentan quienes desean emprender?
Si
me preguntaras por qué no todos somos emprendedores y como es que hay tan pocos
en comparación con la mayoría de la población me atrevería a dar una respuesta
contundente: MIEDO.
Por: Sonia Sánchez-Escuer
El
miedo al fracaso, al ridículo, al
desconocimiento de como emprender,
pero sobre todo, miedo a que los
números y los dineros no cuadren y que al final debamos hasta la camisa sin
poder alimentar a nuestra familia.
En
el libro “Predeciblemente Irracional” (Predictably Irrational), Dan Ariely
demuestra a través de estudios y experimentos, que el ser humano es motivado
mayormente por el miedo a perder, no
por la posibilidad de ganar. Teniendo esto en cuenta, lo que debemos atacar con
furia siempre es el miedo. Para
ello, datos duros y acciones concretas son la mejor medicina. ¿No quieres
tropezar con la falta de lana en tu vida como empresario? Sigue estos consejos:
1. Acepta que hay un riesgo. Es importante que esto lo recuerdes siempre. No importa
que tan bueno seas o que tan bien preparado estés.
2. Minimiza ese riesgo. Siempre prepárate. Haz la tarea. Por ejemplo antes de
lanzarte a vender tortas, planea:
•
¿Qué tipo de tortas?
•
¿Qué me va diferenciar de otras tortas?
•
En el local donde estaré ¿hacen falta las tortas?
•
¿Camina gente cerca del local o no pasa ni una mosca?
•
¿Cuánto cuesta la materia prima?
•
¿Cuánto me costará la renta y los gastos del local?
•
¿Qué hago si no llega nadie a comprarme las primeras semanas?
Todas
estas preguntas son parte de la preparación para tener cubierto la mayoría de
los escenarios. La misma técnica aplica para solicitar un crédito, aceptar a un
socio o enfrentar cualquier decisión en tu empresa.
3. NO te confíes. Aunque tengas todos los datos y la mayor preparación,
mantente alerta a los cambios del mercado, a posibles retos burocráticos,
emergencias, etc.
4. Las finanzas personales no son
diferentes de las finanzas de la empresa.
Si no sabes gastar menos de lo que ganas en casa, difícilmente lo lograrás como
líder de tu empresa. Aprende en el “laboratorio” de tu bolsillo lo básico de
unas finanzas sanas. Practica y vuelve a practicar.
5. Divide y vencerás: no mezcles Tu dinero del de tu negocio NUNCA. Imagina
que el negocio es como un jefe de alto mantenimiento a la que le debes estar
dando cuentas de cuanto entra y cuanto sale. Es una “tercera persona” y trátala
como tal. Una cuenta de banco separada de la tuya, una tarjeta de débito
distinta. Si necesitas pedirle prestado, haz un vale y SIEMPRE págale. Este es
uno de los principales secretos del orden financiero.
6. Que pedir prestado no sea tu primera
opción. Estamos tan acostumbrados
al crédito que se nos olvidan otras formas de financiamiento y de resolver
problemas. Pedir prestado es, en la mayoría de las veces (sobre todo con poca
planeación) el camino a la tortura con destino final: CIERRE. La liquidez y
salud de tu empresa puede verse seriamente afectada por las deudas.
7. Estudia. Lee. Aprende sobre como emprender, vender, comprar y hasta
sobrevivir. Lee libros, blogs, noticias de emprendimiento, marketing, ventas,
finanzas personales, servicio y redes sociales entre otros temas.
8. NO uses dinero del banco de la
ilusión. Si, ese dinero que te
prometió el Cliente X o el que imaginas que el banco te va a prestar cuando le
presentes la maravillosa idea que tienes. Dinero que no ha llegado a tu bolsa,
dinero que no tienes PUNTO.
9. Ahorra. Si, que aburrido consejo pero es tan útil como cuando
se nos va la luz y nos damos cuenta de que SI salvamos el documento en el que
hemos estado trabajando desde hace meses. Ahorrar nos salvará el trasero más de
una vez y hará que nuestra vida como emprendedores sea mejor.
Fuente: Isopixel






