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lunes, 6 de mayo de 2013

9 Consejos para emprender sin quebrar tus finanzas

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¿Qué pasaría si te digo que tengo el antídoto al principal miedo que enfrentan quienes desean emprender?

Si me preguntaras por qué no todos somos emprendedores y como es que hay tan pocos en comparación con la mayoría de la población me atrevería a dar una respuesta contundente: MIEDO.

Por: Sonia Sánchez-Escuer

El miedo al fracaso, al ridículo, al desconocimiento de como emprender, pero sobre todo, miedo a que los números y los dineros no cuadren y que al final debamos hasta la camisa sin poder alimentar a nuestra familia.

En el libro “Predeciblemente Irracional” (Predictably Irrational), Dan Ariely demuestra a través de estudios y experimentos, que el ser humano es motivado mayormente por el miedo a perder, no por la posibilidad de ganar. Teniendo esto en cuenta, lo que debemos atacar con furia siempre es el miedo. Para ello, datos duros y acciones concretas son la mejor medicina. ¿No quieres tropezar con la falta de lana en tu vida como empresario? Sigue estos consejos:

1. Acepta que hay un riesgo. Es importante que esto lo recuerdes siempre. No importa que tan bueno seas o que tan bien preparado estés.

2. Minimiza ese riesgo. Siempre prepárate. Haz la tarea. Por ejemplo antes de lanzarte a vender tortas, planea:

• ¿Qué tipo de tortas?

• ¿Qué me va diferenciar de otras tortas?

• En el local donde estaré ¿hacen falta las tortas?

• ¿Camina gente cerca del local o no pasa ni una mosca?

• ¿Cuánto cuesta la materia prima?

• ¿Cuánto me costará la renta y los gastos del local?

• ¿Qué hago si no llega nadie a comprarme las primeras semanas?

Todas estas preguntas son parte de la preparación para tener cubierto la mayoría de los escenarios. La misma técnica aplica para solicitar un crédito, aceptar a un socio o enfrentar cualquier decisión en tu empresa.

3. NO te confíes. Aunque tengas todos los datos y la mayor preparación, mantente alerta a los cambios del mercado, a posibles retos burocráticos, emergencias, etc.

4. Las finanzas personales no son diferentes de las finanzas de la empresa. Si no sabes gastar menos de lo que ganas en casa, difícilmente lo lograrás como líder de tu empresa. Aprende en el “laboratorio” de tu bolsillo lo básico de unas finanzas sanas. Practica y vuelve a practicar.

5. Divide y vencerás: no mezcles Tu dinero del de tu negocio NUNCA. Imagina que el negocio es como un jefe de alto mantenimiento a la que le debes estar dando cuentas de cuanto entra y cuanto sale. Es una “tercera persona” y trátala como tal. Una cuenta de banco separada de la tuya, una tarjeta de débito distinta. Si necesitas pedirle prestado, haz un vale y SIEMPRE págale. Este es uno de los principales secretos del orden financiero.

6. Que pedir prestado no sea tu primera opción. Estamos tan acostumbrados al crédito que se nos olvidan otras formas de financiamiento y de resolver problemas. Pedir prestado es, en la mayoría de las veces (sobre todo con poca planeación) el camino a la tortura con destino final: CIERRE. La liquidez y salud de tu empresa puede verse seriamente afectada por las deudas.

7. Estudia. Lee. Aprende sobre como emprender, vender, comprar y hasta sobrevivir. Lee libros, blogs, noticias de emprendimiento, marketing, ventas, finanzas personales, servicio y redes sociales entre otros temas.

8. NO uses dinero del banco de la ilusión. Si, ese dinero que te prometió el Cliente X o el que imaginas que el banco te va a prestar cuando le presentes la maravillosa idea que tienes. Dinero que no ha llegado a tu bolsa, dinero que no tienes PUNTO.

9. Ahorra. Si, que aburrido consejo pero es tan útil como cuando se nos va la luz y nos damos cuenta de que SI salvamos el documento en el que hemos estado trabajando desde hace meses. Ahorrar nos salvará el trasero más de una vez y hará que nuestra vida como emprendedores sea mejor.

Fuente: Isopixel

lunes, 29 de abril de 2013

10 Consejos Para Mejorar Tu Productividad

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Trabajar mucho no es sinónimo de trabajar bien. Descubre cómo aprovechar al máximo tus horas laborales.

La mayoría de los emprendedores y de los empleados trabaja más de tres horas extra al día. Además, según un estudio realizado por Yahoo! México, 6 de cada 10 mexicanos duermen con el smartphone a un lado de la cama y cerca del 80% de las personas encuentra imposible no revisar su correo fuera de la jornada laboral.

¿Pero es esto necesario? No. Trabajar tiempo extra es beneficioso para ti y la empresa únicamente cuando es estrictamente necesario. Pero hacerlo todos los días habla de una ineficiente organización personal y corporativa. Antes de cambiar las estructuras o la forma de trabajar en tu empresa, comienza por ti. Sigue estos consejos para organizarte y mejorar tu desempeño:

1. Levántate temprano. Empezar a trabajar antes es una gran técnica para aprovechar mejor el día. Si eres de los primeros en llegar a tu lugar de trabajo podrás comenzar tu jornada con menos distracciones (saludos innecesariamente largos, llamadas telefónicas inoportunas, entre otras), lo que te permitirá concentrarte en lo que necesitas hacer. Ciertamente, es difícil de llevar a la práctica, pero ten confianza en su efectividad.

2. Planifica tu jornada. La mejor forma de sacar provecho a tu día laboral es planificándolo. Dedica entre 20 y 40 minutos diarios a esta tarea y, por ningún motivo, pienses que es tiempo perdido. Todo lo contrario: la definición de una buena agenda de trabajo te permitirá priorizar con certeza y avanzar en los temas realmente importantes.

Si lo haces día con día, finalmente mejorará tu "visión global" sobre tus tareas y serás capaz de anticipar reuniones difíciles o identificar nuevas tácticas para mejorar tu desempeño. Si llegas temprano, esos minutos de concentración serán tu mejor aliado al momento de planear tu día.

3. Ataca primero las tareas más difíciles. Prioriza y enfréntate a las tareas más complejas lo más pronto que puedas. Al iniciar la jornada tus niveles de concentración son mejores y tienes más energía.

Resultado: resuelves los temas más difíciles con mayor rapidez y efectividad. La otra cara de la moneda es dejar todo para el final y arriesgarte a cometer errores por no estar en tus mejores condiciones físicas y mentales.

4. Dedícate a atender un tema a la vez. Si crees que ser multitareas es una ventaja, estás equivocado. La correcta planificación de tus actividades y la firme decisión de atacar primero las tareas más difíciles te permitirá, acto seguido, tener la capacidad para atender un solo tema cada vez.

El objetivo es que realmente te concentres para resolver problemas o planear nuevos negocios o procedimientos. Además, lo harás en menos tiempo. En lo posible, evita distracciones y guíate por tu agenda de trabajo.

5. Descansa cada cierto tiempo. Cuando planifiques tu día, deja algunos espacios en blanco para descansar. Tu cuerpo y tu mente necesitarán pausas para recuperar energía.

Recuerda que descansar no es sinónimo de perder el tiempo. Puedes leer tu periódico preferido durante 15 ó 20 minutos, tomar un café al aire libre o tener una charla agradable. No abuses de las pausas y evita interrumpir a otras personas mientras te distraes.

6. Aprende a decir que no. Aunque suene lógico, un gran secreto para concentrarte en lo realmente importante es desatender las tareas intrascendentes. Si no aprendes a decir que no, es muy probable que tu agenda se llene de temas que quitan mucho tiempo y generan pocos beneficios para la empresa y para ti. Todo ello, sin contar el hecho de que toda tarea innecesaria ni se paga ni se agradece. Sé fiel a tu planificación y no te canses sin sentido.

7. Ordena tu lugar de trabajo y tu computadora. Tu espacio de trabajo, muy probablemente, tiene dos caras: una real (tu oficina, la planta, etc.) y una virtual (tu computadora). Y es imposible ser eficiente si este entorno está tan desordenado que puedes perder decenas de minutos buscando un archivo o ese documento importante que alguien dejó sobre tu escritorio.

No se trata de "olvidar" todo en cajones o carpetas electrónicas para que se vea bonito. El único propósito de trabajar en un espacio ordenado es facilitar tu desempeño y, si es posible, estimular tu creatividad.

8. ¿Necesitas estar siempre disponible? Las tecnologías de comunicación -léase correo electrónico, messenger, smartphone, redes sociales y buzón telefónico- son muy útiles si sabes administrarlas correctamente. Pero ojo, pueden transformarse en los peores enemigos de tu eficiencia.
Consejo: evita las distracciones de estar siempre online y aprende a utilizar con mesura estos servicios.

9. Divide tareas en actividades más pequeñas. Empieza cada día priorizando actividades, escribiendo y agendando cada una. Al separarlas en tareas más sencillas y cortas, tu cerebro responde mejor, disminuyes el estrés y alcanzas tus metas más rápido.

10. Delega responsabilidades. Aquellas tareas que no te generen ganancias o que sólo te quiten tiempo delégaselas a alguien de tu equipo o contrata servicios de outsourcing. No lo veas como un gasto, sino como una inversión.

viernes, 26 de abril de 2013

5 consejos claves para emprender con éxito en Internet

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En los últimos años, el término “emprendedor” tomo un nuevo rol fundamental en el contexto internacional y hoy es visto como una alternativa totalmente válida en el desarrollo profesional de una persona.

Por:Cristian Rennella

1. Primero lo más importante

La característica principal de todo emprendedor es el deseo de hacer algo nuevo todos los días. Lamentablemente esto es un factor no del todo positivo en muchas ocasiones, es por ello que inicio con esto, con el objetivo de implementar correctamente nuestro startup. Lo primordial al emprender online es básicamente y sin dar muchas vueltas:

Desarrollar una solución a un problema puntual de nuestros futuros clientes.

En consecuencia, lo más importante como fundadores y un aprendizaje que nos costó mucho tiempo y dedicación entender, es el sentarnos con nuestros posibles clientes, mostrarles nuestra solución y más importante aún, escuchar sus opiniones con tiempo, paciencia y dedicación absoluta. No existirá nadie en el mundo que sepa que es lo que nuestros clientes quieren más que ellos mismos.

El autor Eric Ries, a quien recomiendo leer y seguir en redes sociales, explica claramente este punto, donde nuestro primer objetivo es entender que es lo que nuestros clientes necesitan realmente para brindarles una solución que estén dispuestos a pagar para tener acceso a ella y así hacer que nuestro emprendimiento se vuelva rentable.

2. Implementación mínima y necesaria

Una vez que “pensamos” que entendimos a nuestros futuros clientes, debemos desarrollar la herramienta. Ser conscientes en este aspecto que todo emprendedor toma a su emprendimiento como si fuera un hijo y por ende quiere que el mismo sea perfecto, pero debemos entender que ésta afirmación para empezar, está alejada de la realidad.

Sí, nuestro startup es nuestra creación, habla sobre nosotros, de lo bien que hacemos nuestro trabajo, pero este no es el momento para externalizar estas virtudes, este es el momento para crear una herramienta mínima viable en su funcionalidad, de tal forma que cumpla solo con lo necesario (sin ningún extra).

La prioridad debe estar primero en resolver el problema, que los usuarios lo puedan usar, comentar sobre la plataforma, sugerir mejoras, modificaciones o alteraciones. Luego tendremos todo el tiempo del mundo para incluir un lindo diseño, herramientas extras y otras iteraciones. Por el momento, debemos aprender que la prioridad es la funcionalidad mínima requerida, para probarla con el cliente puntualmente.

3. Diseñar nuestro Modelo de Negocio

Es un error común para la mayoría de los emprendedores pensar que su modelo de negocios puede solucionarse en otro momento, pero el modelo de negocios de un startup no es más ni menos que el definir claramente: “¿Cómo ganaremos dinero?” ó “¿Cómo mantendremos nuestro emprendimiento a largo plazo?”.
Importante: Por favor, olvidarse del famoso “Y vamos a generar ingresos a través de la publicidad en nuestro sitio”, eso viene por medio de mitos que son generados a través de excepciones como Facebook, Yahoo, Twitter y otras compañías enormes, que no representan ni en 1% a la realidad del mercado.

Debemos entender ahora si no, lo vamos a hacer más adelante con sufrimiento, que tanto AdSense como el resto de las plataformas de marketing para un sitio web con suerte si pueden generar algunos dólares para mantener al fundador, pero muy difícilmente a empleados para desarrollar una gran empresa a largo plazo.

El desafío está en generar valor agregado para nuestros clientes a través de una solución real y concreta por la cual estén dispuestos a pagar para tener acceso a la misma.

4. Procesos, procesos y procesos

Una vez que nuestro emprendimiento está enfocado en una solución necesaria y comprobada para el cliente, ahora sí necesitamos escalar hacia el objetivo de crear una gran empresa, ahora sí nos debemos enfocar entonces en definir procesos.

Es decir, entender como fundadores que no podemos hacer todo, entender que la palabra “delegar” debe ser implementada y que el éxito para el día de mañana está en poder identificar aquellas actividades repetitivas y poder transferirlas.

Para crecer no podemos hacer todo solos, mucho menos ver que nuestro servicio aumenta y los requerimientos empiezan a superarnos. La clave está en encontrar primero aspectos repetitivos, después en diseñar procesos y finalmente designar a un único responsable para que se encargue de implementar con éxito estos procesos comprobados y enunciados.

5. Comprometer a un equipo

El paso final y a su vez el más difícil, está en el armado de un equipo de trabajo multidisciplinario con los roles bien definidos y donde cada uno debe ser responsable por su parte del juego.

Actualmente el “comprometer” es decir, motivar al empleado es una tarea sinceramente muy difícil y que conlleva no solo esfuerzo, sino madurez del fundador. No es algo que aprendemos del día a la noche ni tampoco algo que se aprende 100% de los libros, sino que la práctica y el contexto de cada país, incluso ciudad, tienen mucho que ver (costumbres).

Lo más recomendado y que a nosotros nos dio buenos resultados, fue empezar primero contratando un empleado, estando con el mismo unas semanas, una vez que aprendimos el proceso de entrevistar, delegar y trabajar en conjunto, recién ahí contratamos a otro integrante del equipo y así sucesivamente. Buscando como prioridad, aprender en base a nuestra propia experiencia y conocimiento, con el objetivo de que cada vez que lo hagamos de nuevo iremos mejorando al “Proceso”.

lunes, 22 de abril de 2013

¿Cómo crear una S.L. sin poner 3.000 Euros?

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Existen muchos mitos a la hora de crear una empresa, principalmente entre los emprendedores con poca experiencia. Uno de ellos es que es muy caro constituir una sociedad a través de la cual ejercer su actividad, debido a las cantidades que se deben aportar en un inicio. El objetivo de este artículo es tratar de despejar algunas dudas y mitos sobre la aportación de dinero a la hora de montar una empresa.

El capital social mínimo para constituir una Sociedad Limitada es de 3.000 Euros. Muchos emprendedores nos han comentado su preocupación sobre la aportación de este capital social, en algunas ocasiones piensan que los 3.000 Euros deben estar siempre en una cuenta bancaria sin utilizar, lo cual es totalmente falso. Las aportaciones que realizan los socios son entre otras cosas, para que se ejerza una actividad, por tanto, el capital social no debe estar guardado sin utilizar, sino al contrario, es necesario su uso para hacer frente a las obligaciones derivadas de la actividad diaria empresarial.

Por otra parte, muchas personas que quieren iniciar un proyecto pero no cuentan con los fondos necesarios para aportar el capital social mínimo de una S.L., desconocen la posibilidad de realizar aportaciones no dinerarias a la hora de constituir su sociedad.

¿Qué significa realizar una aportación no dineraria?

El capital social de una S.L. puede ser aportado por los socios mediante dinero o bienes valorados mínimamente en 3.000 Euros. Esto quiere decir que los socios pueden constituir una S.L., aportando sólo bienes. Para realizar esta operación basta describir el bien que se aporta en el momento de la constitución y determinar la valoración del bien.

Esta posibilidad abre una gran variedad de posibilidades, por ejemplo, dos socios pueden crear su empresa al 50% cada uno, aportando dos ordenadores valorados en 1.500 Euros cada uno.

Existen determinados elementos que deben tenerse en cuenta al constituir una S.L. con aportaciones no dineraria:

-El valor asignado al bien aportado, debe ser acorde a su valor de mercado;
-No es necesario presentar facturas del bien, para justificar su precio;
-Si se aporta un bien sujeto a registro público, como un coche o inmueble, debe indicarse la información registral y realizar el cambio de nombre correspondiente;

-Quien realice la aportación del bien, responderá solidariamente frente a la sociedad y frente a terceros por la valoración del bien;
-Es posible solicitar una tasación del bien realizada por un experto designado por el Registro Mercantil, lo cual supondría quitar la responsabilidad del socio que realiza la aportación, sin embargo, esto supondrá más costes iniciales.

Existen muchos otros aspectos que hay que tomar en cuenta a la hora de constituir una Sociedad Limitada, no obstante, esperamos que los puntos antes mencionados sean de utilidad principalmente para aquellas personas con poca experiencia.

Si desean más información sobre las formas de iniciar una empresa a través de una Sociedad, no duden en contactar con nosotros a info@delvy.es

Pablo Mancía
Abogado

@Delvy_Asesores







viernes, 19 de abril de 2013

Emprender desde el garaje

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Cuando vivimos tiempos difíciles, a veces es necesario recurrir a los clásicos para que nos recuerden el poder de la paciencia, del trabajo constante, del esfuerzo. Uno de estos casos eternos es el del pensador, abogado y político Mahatma Gandhi. Una persona que sin duda ha marcado a cientos de miles de ciudadanos que han visto en su ejemplo y en su dedicación un modelo al que seguir.

Por Angela Bernardo


Gandhi dijo una vez una frase que nos deberíamos repetir a menudo: “Sé el cambio que quieras ver en el mundo”. Y es difícil, sin duda, despertarnos en un momento tan complicado como el que estamos viviendo de crisis económica, y poner a rodar nuestras ideas. A veces por falta de recursos, por no dejar madurar un sueño o por nuestras propias circunstancias personales y profesionales, somos incapaces de ver más allá y tratar de dejar volar una idea.

Por eso hoy os presentamos algunos casos de éxito de empresas que empezaron en un lugar tan recóndito como un garaje. Un sitio, cuanto menos inhóspito, para montar una idea de negocio y hacerla andar. Un lugar extraño, sin duda, pero que ha dado pie a compañías tan importantes como Amazon, Apple, Disney, Hewlett-Packard o Google. Compañías que han marcado un antes y un después en sus propios sectores, y que pueden marcarnos también el modelo que debemos seguir como futuros emprendedores.

Porque como decía Gandhi, podemos ser el cambio que queremos ser en el mundo. Será difícil, nos caeremos muchas veces, querremos dejarlo y abandonar nuestros propósitos iniciales. Sin embargo, cuanto más alto sea el muro al que nos enfrentemos, más grandes son nuestros objetivos. Y por ello no debemos desanimarnos, sino que hay que seguir peleando. Porque emprendiendo hoy, crearemos futuro mañana.

La historia de una manzana

Los fundadores de una de las empresas más importantes del mundo, Apple, se conocieron a través de un amigo común, Bill Fernández. Pronto aquellos dos jóvenes, Steve Jobs y Steve Wozniak, congeniaron con la pasión que el segundo mostraba desde hace años: la construcción de computadoras propias. Su pasión por la electrónica les llevó a fabricar 50 unidades de aquel primer diseño de Wozniak, al que denominaron Apple I, y venderlas a un comercial de la zona por 500 dólares por unidad.

Aquel primer encargo les llevó tan solo treinta días, y el equipo de Steves trabajó codo con codo por producir sus primeros resultados, lo que les llevaría posteriormente a ser parte de una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo. Aquel encargo fue realizado en el garaje de Wozniak, en California.



A partir de ahí, comenzaron a recibir más peticiones de ordenadores, llegando a vender doscientas unidades de aquel Apple I. Dado que sus prestaciones no eran enormes (ya que no contaban con apenas dinero, pues Jobs tuvo que vender su camioneta y Wozniak su calculadora programable), comenzaron a buscar financiación, y llegaron a convencer a un inversor, Mike Markkula, que creyó en su idea donándoles 250.000 dólares. Ese sería el inicio de una historia increíble, enseñándonos que a veces el empeño inicial puede más que la falta de recursos con la que a veces se encuentran los emprendedores.

Los inicios de un buscador

Algunas de las más grandes empresas a nivel mundial son, como vemos, producto de horas de trabajo en un garaje. Una historia que se repite con la compañía Google, propietaria del que quizás sea el buscador más famoso del mundo. Sus inicios también se remontan al estado de California, cuando dos estudiantes de doctorado, Larry Page y Sergey Brin se conocen, dado su trabajo en el área de ciencias de la computación.

Google fue el resultado del proyecto de tesis doctoral de ambos estudiantes, ya que querían mejorar la eficiencia de búsqueda en Internet. Con el objetivo de desarrollar aquella idea inicial de investigación, Page y Brin alquilaron el garaje de Susan Wojcicki en 1998. La hermana de Susan es Anne Wojcicki, biotecnóloga y también emprendedora, y esposa de uno de los fundadores de Google, Sergey Brin. Aquel garaje les suponía en concepto de alquiler 1.700 dólares al mes, pero sin duda, aquella inversión inicial que podemos considerar elevada, fue una buena idea.



Ocho años después de aquel arrendamiento, la compañía norteamericana decidió comprar la casa de Susan Wojcicki, como reconocimiento al trabajo inicial de aquellos doctorandos. Hoy Google cotiza en Bolsa, llegando a alcanzar un nivel de ingresos cercanos a los cuarenta mil millones de dólares en 2011. La compañía cuenta con un sinfín de productos, además de su famoso buscador, como su servicio de correo Gmail, de mapas, de mensajería instantánea, Youtube, Google+ o su propio sistema operativo Android. Una empresa que da empleo a más de treinta mil personas en todo el mundo, que demuestra que aquel alquiler inicial, por costoso que fuera, mereció la pena.

Cómo empezaron los dibujos animados más famosos de la historia

Otro de los grandes comienzos, también en California, tuvo lugar varias décadas antes de que la tecnología ocupara el privilegiado nicho que tiene hoy. En 1923, Robert Disney, tío del famosísimo Walt, poseía una casa en aquella región norteamericana. Fue allí, en un cobertizo, donde la gigantesca empresa de animación fue creada.

El primer proyecto de los hermanos Disney fue una pequeña película sobre Alicia en el País de las Maravillas. Aunque durante los primeros años se sucedieron pequeños éxitos con grandes fracasos, sólo cinco años después de haber comenzado en aquel garaje californiano, Mickey Mouse fue creado. Más adelante llegarían Pinocho, Blancanieves y los Siete Enanitos, y después muchos más personajes, producidos por una compañía gigantesca, que cuenta a día de hoy con más de 130.000 trabajadores en todo el mundo.

No importa el lugar, la idea es lo fundamental

La historia de varias de estas compañías, a las que podríamos sumar un gran listado, donde entraría Amazon, Harley Davidson, Hewlett-Packard (que vendió su primer producto precisamente a Disney) o incluso Mattel, nos enseña que no importa lo difícil que sea el camino que tenemos ante nosotros, sino la propia voluntad y energía que pongamos en conseguir nuestras metas.

Como hemos visto, estas compañías fueron un éxito, y de inversiones iniciales pequeñas, consiguieron beneficios multimillonarios. Cierto es que estas empresas representan casos únicos en el mundo, porque en el camino también se han quedado ideas que luego se vieron abocadas al fracaso. En ocasiones, las iniciativas emprendedoras fallan por falta de recursos, y es entonces cuando los planes de apoyo al emprendimiento se hacen más necesarios.

Por ello, estos proyectos buscan despertar las mentes más creativas para que innoven y sus ideas lleguen al mercado, dando un beneficio a la sociedad. Para que emprendiendo hoy, podamos tener un futuro mañana. Y para que imitemos a Gandhi, y podamos ser el cambio que soñamos en el mundo. Aunque sea, precisamente, desde un garaje.

Fuente: Blogthinkbig